Con el frío vienen las ganas de comer platos más sustanciosos. Una buena elección para salir de la típica fondue de carne o queso es la bagna cauda (o bagna caoda –salsa caliente-), un plato de origen piamontés que se hace en una marmita o caquelón.
¿Qué es la bagna cauda? No más ni menos que una especie de fondue de verduras. Es un plato muy pobre, de montañeses, que se lleva muy bien con las bajas temperaturas. Los italianos de esa zona suelen acompañarlo con sendas botellas de vino Nebbiolo o Barbera.
La salsa donde se calientan las verduras está hecha a base de aceite de oliva, manteca, ajo y anchoas. No debe llegar a hervir, aunque debe calentarse previamente en el fuego, para luego llevarla a la mesa y mantenerla a buena temperatura con un hornillo. Los ingredientes que se fríen en esta mezcla suelen ser cardos, apio, endivias, nabos, cebollitas, tiras de morrón, zanahorias, coliflor y corazones de alcaucil. No es bueno emplear verduras de sabor muy intenso ya que para eso está la salsa.
Es costumbre tomar una rodaja de pan para que, cuando uno retira el pincho, el aceite gotee sobre la miga y no ensucie el mantel. Si uno no teme al colesterol, puede zamparse el pan embebido con el aceite perfumado de ajos y anchoas. Eso sí, no es un plato para comer antes de una salida con la pareja, ya que puede ser causal de ruptura…
Para probar una buena bagna cauda en Buenos Aires, se puede ir a “La Pava Dorada” (con reserva previa).
¿Probaste la bagna cauda?